Los mensajes ADS-B transportan datos de posición de diversos Sistemas Globales de Navegación por Satélite (GNSS), como GPS, Galileo, GLONASS y BeiDou. Si bien no es posible medir directamente la interferencia GNSS, evaluamos la calidad de los datos de navegación ADS-B mediante la Categoría de Integridad de Navegación (NIC). Este valor de NIC refleja la fiabilidad y la consistencia de la información de navegación recibida por la aeronave. Una puntuación NIC baja podría indicar problemas con el equipo o un posicionamiento deficiente de una aeronave. Sin embargo, si varias aeronaves en la misma zona reportan simultáneamente valores NIC bajos, esto indica una posible interferencia de la señal de radio que interrumpe el funcionamiento normal del GNSS.
- ¿Qué causa la interferencia del GPS?
- ¿Qué diferencia la interferencia de GPS de la interferencia de GPS?
- ¿Cuál es el origen de estos datos? Descubriendo la fuente
- ¿Con qué frecuencia se actualizan estos datos?
- ¿Cómo funciona el bloqueo del GPS?
- ¿Cómo afecta la interferencia del GPS a las operaciones de las aeronaves?
- ¿Cómo afecta la interferencia del GPS a la precisión del seguimiento de vuelos?
¿Qué causa la interferencia del GPS?
La interferencia del GPS puede provenir de múltiples fuentes, lo que compromete la precisión y la fiabilidad de este sistema de navegación. La radiación electromagnética emitida por dispositivos electrónicos comunes, como radios, teléfonos móviles o incluso líneas eléctricas, puede generar perturbaciones en las señales GPS. Esta interferencia puede provocar imprecisiones en el seguimiento de la ubicación o, en casos extremos, la pérdida total de la conexión. Otro factor importante es la interferencia intencionada, a menudo implementada en zonas sensibles o con fines maliciosos. Esto implica la transmisión deliberada de señales diseñadas para saturar e interrumpir las comunicaciones GPS. Además, las condiciones atmosféricas influyen. Las perturbaciones ionosféricas, por ejemplo, pueden distorsionar las señales GPS al atravesar la atmósfera terrestre. La actividad solar, en particular las erupciones solares, también supone una amenaza. Estos fenómenos celestes generan partículas cargadas que pueden interferir con la delicada comunicación entre los satélites GPS y sus receptores en la Tierra.
¿Qué diferencia la interferencia de GPS de la interferencia de GPS?
Tanto la interferencia como la interferencia GPS amenazan la fiabilidad y la funcionalidad de las señales GPS, pero difieren en su intención y origen. La interferencia GPS implica la transmisión deliberada de señales para interrumpir o bloquear las señales GPS legítimas, mientras que la interferencia GPS se refiere a interrupciones involuntarias causadas por diversos factores como la radiación electromagnética, las condiciones atmosféricas o la actividad solar. La interferencia, a diferencia de la interferencia, se produce de forma inadvertida y puede provocar imprecisiones o la pérdida de la recepción de la señal GPS. Ambos fenómenos suponen un reto importante para la fiabilidad de los sistemas GPS.
¿Cuál es el origen de estos datos? Descubriendo la fuente
Identificamos las regiones afectadas basándonos en un número significativo de vuelos que reportan valores de NIC (categoría de integridad de navegación) reducidos en la zona. Estos valores de NIC se reciben como parte del protocolo ADS-B, y los valores reducidos indican interferencias GPS. Al analizar estos datos, podemos identificar las regiones donde la navegación podría verse comprometida.
¿Con qué frecuencia se actualizan estos datos?
Cada 6 horas, actualizamos los datos de esta página, garantizando que reciba las últimas NIC con cada actualización de ADS-B.
¿Cómo funciona el bloqueo del GPS?
La interferencia GPS interrumpe los receptores GPS al transmitir señales de radio en las mismas frecuencias que los satélites GPS. Estas señales interfieren con las transmisiones GPS legítimas, lo que provoca que los receptores pierdan precisión al determinar la posición, la velocidad y la hora. Como resultado, la interferencia GPS bloquea o dificulta el correcto funcionamiento del receptor.
¿Cómo afecta la interferencia del GPS a las operaciones de las aeronaves?
La interferencia del GPS supone importantes riesgos para la seguridad de las aeronaves al interrumpir los sistemas de navegación y comunicación. Cuando las señales GPS se ven afectadas, pueden producirse errores de navegación, lecturas de altitud incorrectas o pérdida de precisión de la posición, todos ellos cruciales para un posicionamiento preciso, la guía de ruta y el conocimiento de la situación durante el vuelo. Esta interrupción puede causar desviaciones de vuelo, aproximaciones frustradas o incluso posibles colisiones, especialmente durante fases críticas del vuelo, como el despegue y el aterrizaje, o cuando se requieren aproximaciones instrumentales en condiciones de baja visibilidad. Si bien las aeronaves están equipadas con sistemas redundantes y los pilotos reciben formación para gestionar las interrupciones del GPS, la creciente preocupación por la interferencia del GPS sigue siendo un problema acuciante en la seguridad aérea.
¿Cómo afecta la interferencia del GPS a la precisión del seguimiento de vuelos?
La interferencia del GPS puede afectar significativamente el seguimiento de vuelos, a pesar de que las aeronaves estén equipadas con sistemas redundantes y los pilotos estén capacitados para manejar estas situaciones. En zonas afectadas por interferencias del GPS, los datos transmitidos por el transpondedor pueden fallar o las señales ADS-B podrían cesar por completo. Para contrarrestar esto, Flightradar24 está desarrollando técnicas mejoradas de recopilación y procesamiento de datos. Cuando se produce una interferencia del GPS, Flightradar24 cambia al seguimiento MLAT de las aeronaves afectadas, lo que garantiza un trazado preciso de la posición, independientemente de los informes ADS-B.